AGARTHA

   Agartha, se dice, no fue siempre subterrnea, y no permanecer siempre; vendr un tiempo en el que, segn las palabras dadas por M. Ossendowski, los pueblos de Agartha saldrn de sus cavernas y aparecern sobre la superficie de la tierra . Antes de su desaparicin del mundo visible, este centro llevaba otro nombre, pues el de Agartha, que significa inalcanzable o inaccesible (y tambin inviolable, pues es la morada de la Paz, Salem), no habra sido el ms conveniente; M. Ossendowski precisa que se hizo subterrneo hace ms de seis mil aos, y ocurre que esta fecha corresponde, con una muy suficiente aproximacin, al comienzo del Kali- Yuga, o poca negra, la edad de hierro de los antiguos occidentales, el ltimo de los cuatro perodos en los cuales se divisa el Manvantara; su reaparicin debe coincidir con el fin del mismo perodo.

 Hemos hablado anteriormente de las alusiones hechas por todas las tradiciones a algo que se halla perdido o escondido, y que se representa bajo diversos smbolos; esto, cuando se toma en su sentido general, lo que concierne al conjunto de la humanidad terrena, se refiere precisamente a las condiciones del Kali- Yuga.

El perodo actual es una fase de oscurantismo y de confusin; sus condiciones son tales que, en tanto que persistan, el conocimiento inicitico debe necesariamente quedar oculto, de ah el carcter de Misterios de la Antiguedad llamada histrica (que no se remonta ms que hasta el comienzo de este perodo) y de las organizaciones secretas de todos los pueblos; organizaciones que dan una iniciacin efectiva all donde subsiste an una verdadera doctrina tradicional, pero que no ofrecen ms que la sombra cuando el espritu de la doctrina ha cesado de vivificar a los smbolos que no son ms que la representacin exterior y eso, porque, por razones diversas, todo lazo consciente con el centro espiritual del mundo ha acabado por romperse, lo que es el sentido ms particular de la prdida de la tradicin, la que concierne especialmente a tal o cual centro secundario, dejando de estar en relacin directa y efectiva con el centro supremo.

 Se debe pues, como lo decamos anteriormente, hablar de algo que est oculto ms que verdaderamente perdido, ya que no est escondido para todos y que algunos lo poseen an ntegramente; y, si es as, otros tienen siempre la posibilidad de encontrarlo, ya que ellos lo buscan como conviene, es decir, que su intencin sea dirigida de tal manera que, por las vibraciones armnicas que despierta segn la ley de acciones y reacciones concordante, pueda ponerlos en comunicacin espiritual efectiva con el centro supremo.

Esta direccin de la voluntad tiene adems, en todas las formas tradicionales, su representacin simblica; queremos hablar de la orientacin ritual: sta, en efecto, es propiamente la direccin hacia un centro espiritual, que cualquiera que sea, es una imagen del verdadero  Centro del Mundo.

Pero a medida que se avanza en el Kali- Yuga, la unin con este centro, cada vez ms cerrado y oculto, se hace ms difcil, al mismo tiempo que se hacen ms raros los centros secundarios que le representan exteriormente; y sin embargo, cuando acabe este perodo, la tradicin deber manifestarse de nuevo en su integridad, ya que el comienzo de cada Manvantara, coincidiendo con el final del precedente, implica necesariamente, para la humanidad terrena, la vuelta al estado primordial.

En Europa, todo lazo establecido conscientemente con el centro por medio de organizaciones regulares est roto actualmente, y ello es as desde hace varios siglos; adems, esta ruptura no se realiz de un solo golpe, sino en varias fases sucesivas.

La primera de estas fases se remonta al comienzo del siglo XIV; lo que ya hemos dicho en otro lugar de las rdenes de Caballera puede hacer comprender que uno de sus papeles principales era el de asegurar una comunicacin entre Oriente y Occidente, comunicacin de la que es posible comprender el verdadero alcance si se observa que el centro del que hablamos aqu siempre ha sido descrito, al menos en lo que concierne a los tiempos histricos, como situado al lado de Oriente.

Sin embargo, despus de la destruccin de la Orden del Temple, el Rosacrucianismo, o a lo que se deba dar este nombre por continuidad, sigui asegurando el mismo lazo, aunque de una manera ms disimulada. El Renacimiento y la Reforma marcaron una nueva fase crtica, y por ltimo, segn lo que parece indicar Saint-Ives, la ruptura completa habra coincidido con los tratados de Westfalia, que en 1648 terminaron con la Guerra de los Treinta Aos.

Ahora bien, es notable que varios autores hayan afirmado precisamente que, poco despus de la Guerra de los Treinta Aos, los verdaderos Rosacruces hayan abandonado Europa para retirarse a Asia; y recordaremos, a propsito de esto, que los Adeptos Rosacruces eran doce, como los miembros del crculo ms interno de Agartha, y en conformidad con la constitucin comn a tantos centros espirituales formados a imagen de este centro supremo.

 A partir de esta ltima poca, el depsito del conocimiento inicitico efectivo no est guardado por ninguna organizacin occidental; tambin Swedenborg declara que es de ahora en adelante entre los sabios del Tbet y de Tartaria donde hay que buscar la palabra perdida; y por su parte, Anna Caterina Emerich tiene la visin de un lugar misterioso que llama la  Montaa de los Profetas, y que la sita en las mismas regiones.

Aadamos que fue de informaciones fragmentarias de donde pudo Mme. Blavatsky recoger noticias sobre este tema, sin comprender, por otro lado, verdaderamente el significado, de dnde naci en ella la idea de la Gran Logia Blanca, que nosotros podramos llamar no ya una imagen, sino simplemente una caricatura o una parodia imaginaria de Agartha.

Paz Profunda!

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FINIS MUNDI

 

 

 

 

 

 

 

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